BUENOS AIRES.- El colombiano Jairo "Mojarro" Saldarriaga, asesinado el martes de cinco tiros por un sicario en el barrio porteño de Retiro, estaba muy preocupado por su seguridad, ya que el año pasado había sufrido un intento de homicidio, reveló el abogado Germán Fliess Maurer.

Saldarriaga fue un ex guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y luego se convirtió en un narco paramilitar. "Está más que claro que era necesario proteger su identidad porque ahora está fallecido", indicó Maurer.

Saldarriaga usaba una identificación falsa de Carlos José Brausin García y la Policía Federal inició una investigación para averiguar si tenía vinculación con el narcotraficante Daniel "El Loco" Barrera Barrera, sindicado como uno de los traficantes de droga más poderosos del mundo.

Durante una entrevista en radio América, el letrado detalló que conoció a Saldarriaga cuando lo contactaron por asesoramiento para conseguir la radicación en Argentina.

"Él me dio su nombre verdadero para ver cómo podíamos hacer la radicación. Me dijo que no tenía deuda con la Justicia, no tenía ninguna solicitud de Interpol pendiente", comentó Fliess Maurer.

El abogado añadió: "Me contó que era de los canjeables, que había sido puesto en libertad y pertenecía a la guerrilla de las FARC. El año pasado había sufrido un intento de homicidio en Colombia y ese fue el motivo por el que quiso irse de ese país". El letrado pidió al Estado argentino que le brinde protección a la viuda de Saldarriaga.

"La mujer es una de las damnificas. Se deberían tomar medidas para proteger, amparar y proteger su identidad, no exponerla a situaciones innecesarias, y todavía no se ha dispuesto nada", puntualizó Fliess Maurer.

El sicario que el martes mató a Saldarriaga se movilizaba en una moto, que la dejó estacionada tras el crimen en el lugar del suceso, en Marcelo T. de Alvear al 1200. Se trata de una Zanella modelo 200, la cual no presentaba la chapa con el número de patente.

Según las pericias ordenadas por el fiscal Juan Necol, el rodado tenía sólo 40 kilómetros recorridos, con lo cual presumen que fue comprada hace menos de dos semanas.

Los detectives realizaban una serie de averiguaciones en concesionarias de motos de Capital Federal y del conurbano bonaerense donde revisaban las carpetas de ventas para determinar en cuál fue comercializada y así poder localizar al homicida.

La Policía encontró en poder de la víctima un pasaporte y una licencia de conducir colombiana a nombre de Brausin García, pero la Justicia de su país sospechaba que se trata de Saldarriaga. (DyN)